La plataforma Panorama Solutions es una valiosa iniciativa ideada por siete importantes organizaciones dedicadas a la conservación y desarrollo sostenible, entre ellas la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Se trata de una herramienta que favorece el aprendizaje y la inspiración intersectorial. A través de la plataforma web https://panorama.solutions/es, el usuario puede identificar y descubrir iniciativas inspiradoras y reproducibles, que ya han sido desarrolladas y que han demostrado dar solución o mejorado una problemática ambiental que afectaba a sus territorios. Todas las iniciativas que recoge la plataforma tienen una característica en común: su escalabilidad. Todas ellas pueden ser replicadas o adaptadas a otros contextos o ámbitos territoriales que presenten desafíos ambientales de diversa índole y similares problemáticas.

‘Apadrina una Roca’ es un programa nacional y de origen segoviano, diseñado para mejorar la vigilancia y el seguimiento del estado de conservación del patrimonio geológico, involucrando a todos los sectores de la sociedad en su conservación y poniendo especial atención en involucrar a la población local. El programa tiene como objetivos generales: fomentar el conocimiento y la puesta en valor del patrimonio geológico, la prevención y el aumento de su vigilancia, y contribuir a crear un clima y conciencia ambiental en la sociedad que favorezca la geoconservación. Es una iniciativa modelo que implica, conciencia y moviliza directamente a la ciudadanía, dándole un papel activo en la conservación del patrimonio geológico, una parte importante del patrimonio natural. Debido a su sencillez, la iniciativa ‘Apadrina una Roca’ puede ser escalada fácilmente y aplicada a otros lugares o temáticas para la resolución de problemas de índole variada y características similares: participación y colaboración ciudadana para el seguimiento del estado de conservación.
Para la consecución de sus objetivos, el programa (1) mantiene abierto un canal de comunicación vía email y redes sociales permanente con la ciudadanía, (2) suscribe acuerdos de colaboración con otras administraciones públicas, asociaciones, empresas, entidades académicas y cuerpos dedicados a la inspección y control ambiental (SEPRONA, agentes medioambientales, agentes forestales, guardas forestales de Parques Nacionales, patrullas verdes municipales, etc.), (3) realiza campañas y actividades de educación ambiental que favorecen el respeto y reconocimiento del valor de los lugares de interés geológico (LIG) y la necesidad de protegerlos, y (4) comparte información de interés en relación con éstos a través de sus redes sociales, incluyendo publicaciones digitales informativas periódicas dirigidas a la red de colaboradores.
La inclusión de la iniciativa ‘Apadrina una Roca’ en la plataforma Panorama Solutions servirá como fuente de inspiración para otras administraciones y/o sectores tanto del ámbito público como privado. La conservación y protección del patrimonio geológico es una necesidad urgente en la que todos nos podemos y debemos involucrar.
Apadrina una Roca
Área de Patrimonio Geológico y Minero
Instituto Geológico y Minero de España
Os dejamos con el vídeo que preparó el equipo de Apadrina una roca para la COP25.
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En Pinterest: En el tablero Apadrina una roca del IGME, donde podrás ver todo lo que se ha publicado en los medios y conocer a algunos de nuestros padrinos y madrinas.
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Entre las muchas fotografías e imágenes de las minas del antiguo distrito Linares-La Carolina, la maquinaria, las instalaciones y los edificios solían ser el centro de las miradas (todo un símbolo del progreso tecnológico, industrial y económico de las cuencas mineras). Pero pocas recogían las vivencias de los mineros y sus familias. Conforme se fue accediendo a la popularización de la fotografía, dejando de ser cosa exclusiva de las fotos oficiales de las compañías, se pudieron guardar para la memoria la vida de los mineros fuera de los pozos y casas de máquinas. Gracias a antiguos mineros y muchas familias carolinenses, en los fondos documentales del Museo de La Carolina podemos encontrar esos testimonios de vida. Y, repasando esas viejas fotos, nos llama la atención una en la que se quedó inmortalizado un encuentro de fútbol entre mineros y trabajadores de la Compañía los Guindos, al pie del pozo y lavadero de La Manzana.
Sabemos que el fútbol es un deporte de origen británico y que su introducción en nuestro país está estrechamente vinculado con las cuencas mineras (Río Tinto, Huelva, y el Río Tinto English Football Club en 1876, como precursor del decano Huelva Recreation Club en 1889) y con los ingenieros y trabajadores ingleses que eran enviados a España por sus compañías ferroviarias (la Lancashire and Yorkshire Railways, impulsa el Albacete Football Club a finales del XIX), o de telégrafos y cables submarinos (caso de Vigo y la creación del Exiles Cable Club en 1873).
La Revolución Industrial, de la que Inglaterra era una de las naciones más aventajadas, hizo que tecnología, ingenieros, técnicos, empresarios y empleados británicos se afincasen por el resto de países, importando también sus costumbres, aficiones y modos de vida. Solían formar comunidades, muchas veces aisladas o cuanto menos manteniendo ciertas distancias con la población autóctona local, y para poder relacionarse entre ellos, casi con exclusividad, fomentaban casinos y clubes recreativos.
El distrito minero Linares-La Carolina va a recibir una notable influencia inglesa desde mediados del siglo XIX. Grandes capitales y empresarios como los Taylor (que crean en 1849 la Linares Lead Mining), los Sopwith (con la Spanish Lead Company), o los Haselden (The New Centenillo Silver and Company), continúan con sus costumbres y deportes en lugares tan inhóspitos como El Centenillo (en plena Sierra Morena), practicando el tenis, el billar o el fútbol, a la par que introducen los grupos de Boys Scouts, las iglesias evangélicas y los colegios bilingües, y todo ello entre una población local mayoritariamente analfabeta, bajo condiciones muy duras de trabajo y arrastrando mucha miseria, que no sabía ni conocía lo que era el ocio o el deporte más allá de los tradicionales juegos infantiles (cuando además la infancia duraba muy poquito, pues desde muy jovencicos debían ponerse a trabajar duro).
Desde aquellos círculos de ingleses, se impulsó la creación de equipos de fútbol en España hacia finales del siglo XIX, que despiertan gran entusiasmo en algunos puntos y cuencas mineras
Desde aquellos círculos de ingleses, se impulsó la creación de equipos de fútbol en España hacia finales del siglo XIX, que despiertan gran entusiasmo en algunos puntos y cuencas mineras. Se adecúan y se construyen campos de fútbol en las inmediaciones de los pueblos mineros, como es el caso del campo de El Centenillo (Baños de la Encina, Jaén), que se considera, junto al de Río Tinto, de los más antiguos de España; para el que se habilitó una explanada en la zona llamada de Los Rosales o de Los Pocicos, al pie del mítico pozo El Mirador, construyendo una amplia grada tallada en el terreno, que aún hoy se mantiene y conserva en silencio.

Las propias compañías mineras van a contribuir a fomentar el deporte como parte de ciertas medidas de asistencia social para los mineros en un intento de hacer algo más atractivo y llevadero el sacrificado oficio de minero y las afecciones profesionales que conllevaba (anquilostomiasis, silicosis, accidentes, riesgo, falta de auxilios sociales, etc..). Era una manera de asegurar que los mineros estuviesen «contentos» y no les faltase mano de obra para bajar a las entrañas de la tierra y extraer el brillante plomo plateado de estos filones serreños. Hay que tener en cuenta que la distancia entre los puntos de población más cercanos a algunos cotos mineros era demasiada para la ida y la vuelta a pie de los trabajadores, por lo que las compañías van a establecer casas para los mineros junto a las minas, levantándose verdaderos pueblos en nuestro distrito, como El Centenillo y Los Guindos, con infraestructuras y edificios de iglesia, escuela, economato, mercado, cuartel de la Guardia Civil, botica o dispensario, etc., más una serie de pequeños núcleos dispersos con menos servicios y entidad junto a las minas de El Sinapismo, las Belmaras (coto Virgen de Araceli), la Culebrina, la Rosa, San Fernando,…….
Como decíamos, las compañías mineras promueven el entretenimiento para sus trabajadores, sufragando las fiestas en honor a la patrona Santa Bárbara, organizando verbenas y veladas, incluso la proyección de películas de cine, y en deportes se populariza el fútbol, organizando encuentros y campeonatos locales o regionales. Al principio, estos equipos no gozaron de ningún reconocimiento oficial, pero con su popularización a primeros del siglo XX se empiezan a registrar asociaciones y campeonatos, que irán dando origen a los equipos nacionales más antiguos, los clubes de fútbol de Sevilla, Madrid, Huelva, Bilbao, Albacete, Barcelona, Almería, el Betis, …. En 1909 se funda en Madrid la Federación Española de Clubs de Football, que en 1913 se convierte en la Real Federación Española de Fútbol, y arranca la historia de nuestros grandes campeonatos: la Copa del Rey y la Liga.

En La Carolina, los equipos mineros de El Centenillo y Los Guindos, promueven también la aparición temprana de un equipo local, el Sportivo Carolinense, que, desde 1920, es llamado a diversos campeonatos por ser un equipo «muy potente». Así se recoge en el noticiero del periódico La Independencia de Almería1, la celebración el 22 de agosto de 1922 de un gran match de foot-ball con motivo de las fiestas patronales de aquella ciudad, entre el Almería Foot-ball Club y el Sportivo Carolinense, como «un equipo que ese año llevaba una racha de victorias contra equipos de Córdoba, Jaén y Linares». La nota de prensa del día siguiente nos dice que vencieron los almerienses por 3 goles a 1, jugando el carolinense bien por bajo y con pases cortos, sobresaliendo los defensas extremo derecho y medio izquierda.
Al margen del equipo local del Carolinense, continuaron activos los equipos mineros, que eran sostenidos por las compañías mineras.
Al margen del equipo local del Carolinense, continuaron activos los equipos mineros, que eran sostenidos por las compañías mineras. La Sociedad Los Guindos se encargaba de dotar de equipación y balones, así como de vallar y acondicionar el campo de fútbol, que pronto se convirtió en campo de deportes con la instalación de canchas de baloncesto, equipo que también sostuvo esta compañía minera. El equipo de Los Guindos llegó a estar federado y a participar en campeonatos provinciales, ganando numerosos premios. El facultativo de minas ya jubilado, D. José Gea Rozas, que trabajó para los Guindos y que fue portero y jugador en algunos encuentros, recuerda una victoria aplastante por 19 goles a 0 del equipo minero contra el Bailén, conservándose en el Taller del pozo La Manzana un recorte de periódico y un trofeo que testimoniaba orgullosamente aquella hazaña deportiva de los esforzados y desgastados mineros.

Otro encuentro destacable que llama mucho la atención es el celebrado en La Carolina, en el Campo Deportivo de Las Delicias (donde hoy se encuentra el Instituto de Secundaria Martín Halaja), el domingo 4 de abril de 1954 2 entre los equipos de Los Guindos y una Selección Alemana integrada por los encargados de la empresa de construcción del embalse del Guadalén, del que conservamos en el museo el anuncio gracias a la gentileza de D. Diego Luis González y su familia.
La rivalidad deportiva al pie de las minas se producía también entre equipos de trabajadores de la propia compañía, como los equipos Voltio C. F., conformado por empleados en las instalaciones eléctricas, y el R.C. Grasa con miembros de los talleres, que en 1970, disputaron un «emocionante encuentro» en el campo San Juan Evangelista de La Carolina (campo de tierra que aún existe), en cuyo anuncio se recoge la alineación de ambos equipos, citándose simpáticamente a los jugadores por sus nombres y por los motes con los que se les conocía: Perico el Diente, El Nene, El del Veredón, Cañonazos, El Fundi, El Hojolata. Como se puede ver en el programa que anuncia el encuentro, el personal directivo también estaba muy implicado en la práctica del fútbol, siendo el entrenador del Voltio, D. Luis Lomas, Jefe Facultativo en la empresa, además de profesor en el Instituto Laboral; y por parte del equipo de la Grasa, D. Marcelino López, Jefe de Taller de la empresa. Contaba cada equipo con masajista, y el trofeo lo había donado el equipo médico de la compañía.
La Sociedad Minero Metalúrgica los Guindos, no escatimó en poner medios para contentar a sus empleados con este tipo de acciones sociales, siendo hoy unos recuerdos imborrables en la memoria de muchos mineros y en la memoria colectiva de este pueblo

Sin duda, estos encuentros deportivos implicaban a gran parte de la compañía, y contribuyeron en gran medida a favorecer la convivencia entre directivos y empleados, haciendo olvidar por unos momentos la tragedia que se vivía diariamente de compuertas para abajo. Como otras grandes compañías, la Sociedad Minero Metalúrgica los Guindos, no escatimó en poner medios para contentar a sus empleados con este tipo de acciones sociales, siendo hoy unos recuerdos imborrables en la memoria de muchos mineros y en la memoria colectiva de este pueblo. Momentos de esparcimiento que se agradecían mucho en una realidad social de muchas carencias y continuos dramas familiares, de los que no se huía ni con la taranta ni con las paradas en los ventorros y tascas. Los que vivimos en cuencas mineras y somos descendientes de mineros, cada vez que miramos a la sierra y vemos blanquear los muros de las minas en ruinas, tenemos agarrotado el corazón entre las buenas historias de aquellos momentos míticos en que se convivía estrechamente en fiestas, ferias y encuentros deportivos, y en aquellos otros momentos en que se enterraban hombres muy jóvenes que dejaban viudas y huérfanos en la silla de la caridad. El fútbol dio un respiro al ahogado pulmón del minero, cuando aquí ni siquiera se sabía pronunciar -goal- , y eso se le agradece a las compañías mineras, pero también podían haber traído antes la mecanización y las mejoras en el interior de los pozos y galerías, la inyección de agua para los martillos perforadores, la ventilación asistida, la declaración de la silicosis como enfermedad profesional, ……etc. Fuera de la mina, en la superficie, había un mundo muy distinto al intrincado laberinto subterráneo al que bajaba la jaula. Contrastes para los que no terminamos de hallar explicación ni justificación, pero que forjaron un paisaje y una cultura minera tan querida como odiada.

Los descendientes de aquellos mineros, con ese sentimiento agridulce, semejante al del fruto de la granada, con ese aspecto externo colorido y apetitoso, pero con ese sabor dulzón pero que se agarra con cierto amargor, nos sentimos orgullosos de saber que el primer fútbol que tanto enloquece a nuestro país, se jugó en las explanadas de nuestras minas. Y aunque las estrellas futbolísticas de los grandes equipos de la liga eclipsen el origen tan humilde de este deporte, en estas tierras de Sierra Morena, seguiremos siendo forofos del Voltio, de la Grasa, del Centenillo y del Sportivo Carolinense, porque siempre serán para nosotros los grandes decanos del fútbol español.

[1] Y en, GÓMEZ DÍA, Donato; MARTÍNEZ LÓPEZ, José Miguel; «El deporte en Almería 1800-1939. Una historia sobre el ocio y la formación de la identidad provincial.» . Universidad de Almería, Servicio de Publicaciones, Instituto de Estudios Almerienses. Almería, 2001. ISBN: 84-8240-341-9
[2] Aunque en el anuncio no figura el año, debió ser en los primeros años de 1950, pues fue cuando se puso en marcha el Plan Jaén y la construcción del embalse del Guadalén, que se terminó en 1954, año en el que el 4 de abril caía en domingo, por lo que creemos que debió ser ese año el del encuentro.
Pedro Ramos Miguel
Director Técnico Museo de La Carolina y Cronista Oficial de La Carolina
La Ruta de la Mina de São Domingos se localiza en el municipio de Mértola (Coordenadas UTM del punto de inicio de la ruta, huso 29, datum ETRS89: X =632708, Y =4170236).
En la Mina de São Domingos, aunque existen labores que se remontan a antes de la época romana, fueron los trabajos realizados desde mediados del siglo XIX hasta mediados del XX, para el beneficio de cobre, oro, plata y zinc, los más importantes y los que dejaron el legado visitable en la actualidad.
La ruta comienza junto a la corta, con una profundidad de 120 m y un perímetro de unos 2 km, es el resultado de la explotación a cielo abierto. En el recorrido se pueden observar los restos de distintas instalaciones como la central eléctrica, el descargadero de mineral, las oficinas ferroviarias, los barrios de los mineros y de los ingleses, el palacio de administración, actualmente transformado en un hotel, así como los embalses que proporcionaban agua para el procesamiento del mineral.
Tipo de ruta: lineal.
Distancia recorrer: 4 km (total).
Dificultad: baja.
Precauciones: Siempre se deben respetar las señales y vallados y caminar por la ruta marcada. No se debe asomar a los huecos mineros, prestándose especial atención a la hora de tomar fotografías.
El proyecto GEO_FPI tiene por objetivo impulsar y fomentar el desarrollo económico de la provincia metalogenética constituida por la Faja Pirítica Ibérica (FPI), promoviendo el conocimiento geológico transfronterizo como un vector de ordenamiento del territorio, catalizador de la actividad minera y de gestión ambiental y territorial. Puedes conocerlo con más detalle leyendo sus Noticias
Las rutas portuguesas han sido elaboradas por LNEG y las españolas por la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía
María Teresa López ([email protected])
Departamento de Infraestructura Geocientífica y Servicios
Instituto Geológico y Minero de España
La Ruta de la Mina de Aljustrel se localiza en el municipio y localidad de Aljustrel (Coordenadas UTM del punto de inicio de la ruta, huso 29, datum ETRS89: X = 573.485 Y = 4.191.401)
La Mina de Aljustrel, explotada desde antes de la época romana, de la que existen numerosos vestigios, sigue activa en la actualidad, con el beneficio principal de cobre y zinc.
La ruta discurre por la pasarela peatonal y el Parque Minero de Algares, que incluye la antigua central de compresores, hoy convertida en Museo de arqueología industrial y el recorrido por la pasarela peatonal permite ver antiguos pozos romanos, el gossan de Algares, malacates y el barrio minero, donde está la entrada principal al Parque Minero de Algares. Este parque engloba parte de las instalaciones de la antigua Mina de Algares, entre las que se incluye la galería del piso 30, transformada con fines turísticos y con una longitud de 500 m que permite observar aspectos técnicos y geológicos de la actividad minera desde la época romana hasta la actualidad.
Tipo de ruta: lineal.
Distancia recorrer: 4,5 km (total).
Dificultad: baja.
Precauciones: Siempre se deben respetar las señales y vallados y caminar por la ruta marcada. No se debe asomar a los huecos mineros, prestándose especial atención a la hora de tomar fotografías.
El proyecto GEO_FPI tiene por objetivo impulsar y fomentar el desarrollo económico de la provincia metalogenética constituida por la Faja Pirítica Ibérica (FPI), promoviendo el conocimiento geológico transfronterizo como un vector de ordenamiento del territorio, catalizador de la actividad minera y de gestión ambiental y territorial. Puedes conocerlo con más detalle leyendo sus Noticias
Las rutas portuguesas han sido elaboradas por LNEG y las españolas por la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía
María Teresa López ([email protected])
Departamento de Infraestructura Geocientífica y Servicios
Instituto Geológico y Minero de España
La Ruta de la Mina de Lousal se localiza en el municipio portugués de Grândola, en el sector NW de la Faja Pirítica Ibérica (Coordenadas UTM del punto de inicio de la ruta, huso 29, datum ETRS89: X = 550369, Y = 4209926).
En la Mina de Lousal, se beneficiaron sulfuros masivos durante la mayor parte del siglo XX y a finales del mismo, se transformó en un museo al aire libre dedicado al turismo geológico, minero e industrial.
El inicio de la ruta es el Centro de Ciência Viva do Lousal, donde se pueden ver diversas exposiciones relacionadas con los recursos geológicos, la minería y la biodiversidad. La ruta prosigue por el patrimonio de la antigua mina: pozos, malacates, cortas, instalaciones, en una visita que puede ser realizada con guía o libremente, ya que existen paneles informativos en los lugares destacados.
Tipo de ruta: lineal.
Distancia a recorrer: 4,5 km (total).
Dificultad: baja.
Precauciones: Siempre se deben respetar las señales y vallados y caminar por la ruta marcada. No se debe asomar a los huecos mineros, prestándose especial atención a la hora de tomar fotografías.
El proyecto GEO_FPI tiene por objetivo impulsar y fomentar el desarrollo económico de la provincia metalogenética constituida por la Faja Pirítica Ibérica (FPI), promoviendo el conocimiento geológico transfronterizo como un vector de ordenamiento del territorio, catalizador de la actividad minera y de gestión ambiental y territorial. Puedes conocerlo con más detalle leyendo sus Noticias
Las rutas portuguesas han sido elaboradas por LNEG y las españolas por la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía
María Teresa López ([email protected])
Departamento de Infraestructura Geocientífica y Servicios
Instituto Geológico y Minero de España
La Ruta de la Mina de Caveira se localiza en el municipio portugués de Grândola, concretamente en la Serra da Caveira (Coordenadas UTM, huso 29, datum ETRS89: X = 543323 Y = 4218978).
En esta antigua mina de cobre y azufre, pueden verse restos de las instalaciones y escombreras, así como varias galerías de la época romana. Para garantizar la seguridad de los visitantes, las visitas guiadas se conciertan en el Centro de Ciencia Viva do Lousal: +351269750520)
El proyecto GEO_FPI tiene por objetivo impulsar y fomentar el desarrollo económico de la provincia metalogenética constituida por la Faja Pirítica Ibérica (FPI), promoviendo el conocimiento geológico transfronterizo como un vector de ordenamiento del territorio, catalizador de la actividad minera y de gestión ambiental y territorial. Puedes conocerlo con más detalle leyendo sus Noticias
Las rutas portuguesas han sido elaboradas por LNEG y las españolas por la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía
María Teresa López ([email protected])
Departamento de Infraestructura Geocientífica y Servicios
Instituto Geológico y Minero de España
Dentro del proyecto GEO_FPI, se ha elaborado una Ruta Transnacional que recorre distintos conjuntos mineros patrimoniales, en los que se han definido y caracterizado diversos elementos patrimoniales, incluidos en un recorrido que permite al visitante contemplar los vestigios del pasado de la actividad minera en la Faja Pirítica Ibérica.
Se trata de elementos como cortas mineras, áreas de tratamiento del mineral, pozos mineros, infraestructuras de transporte, oficinas u otros elementos auxiliares que permiten al visitante contemplar los restos de una actividad que hizo que en el pasado esta comarca fuera un referente mundial de la minería de los sulfuros metálicos.
El proyecto GEO_FPI tiene por objetivo impulsar y fomentar el desarrollo económico de la provincia metalogenética constituida por la Faja Pirítica Ibérica (FPI), promoviendo el conocimiento geológico transfronterizo como un vector de ordenamiento del territorio, catalizador de la actividad minera y de gestión ambiental y territorial. Puedes conocerlo con más detalle leyendo sus Noticias .
Las rutas portuguesas han sido elaboradas por LNEG y las españolas por la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía
María Teresa López ([email protected])
Departamento de Infraestructura Geocientífica y Servicios
Instituto Geológico y Minero de España
El descuido, el tiempo, el desconocimiento han dejado gran parte de nuestro patrimonio en piedra natural a merced de la erosión, haciendo que la ciudadanía pierda parte de su legado sentimental, esa educación de nuestra vida que los territorios en piedra dibujan para cada uno de nosotros. Es el caso de los monolitos alegóricos a la Fundación de La Carolina y las nuevas poblaciones, y en honor a su fundador Carlos III, que el investigador del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Enrique Álvarez Areces está estudiando para el proyecto «Convenio Junta de Andalucía (2018-2022). Primer Inventario Andaluz de Canteras Históricas», cuyo objetivo principal es la localización de los espacios de cantera asociados al patrimonio arquitectónico, para asi tener localizado el recurso en futuras intervenciones. Si buscas en la Wikipedia, tan sólo aparece una mención a estos elementos arquitectónicos que, sin embargo, forman parte de la fisonomía del paisaje de la localidad jienense y con él de la educación emocional de sus paseantes, locales y foráneos. Para los que no tenemos su imagen nítida Álvarez Areces nos da una sucinta descripción: «Los monolitos construidos en piedra de asperón son areniscas miocenas del entorno de la localidad y contienen dos escenas talladas en piedra, que por su minuciosidad y curiosidad merecen un análisis, siendo una valiosa y curiosa instantánea de los trabajos en las colonias, la repartición de las suertes (tierras) y las labores de los colonos».
Buscando el origen de la piedra
Tras las pesquisas de Enrique Álvarez Areces, su conclusión como especialista es que «las dos principales áreas extractivas están situadas a al Sur de la localidad de La Carolina, en un radio de 2 km y al Sureste de la localidad de Navas de Tolosa, a una distancia de 4 km de La Carolina. En ambas se explotan la denominada localmente como “piedra de asperón”, se trata de unas areniscas calcáreas del Mioceno superior (Tortoniense Superior-Andaluciense) que son las litologías empleadas en la construcción de los monolitos pétreos. Los espacios de canteras se caracterizan por presentar en el primer caso, en el área al Sur de La Carolina, pequeñas áreas extractivas en las que se identifican improntas históricas de extracción del material, y en el caso del área próxima al Sureste de Navas de Tolosa, se identifican varios frentes con un máximo de 3 m de altura, en los que se explotan bancos de carácter métrico, homogéneos y compactos».
Estos materiales en el entorno de La Carolina serían, en opinión del investigador del IGME, los que habrían posibilitado la construcción de los monolitos conmemorativos. «En el caso del soporte pétreo para el tallado de las representaciones sobre la ‘organización y los trabajos en las nuevas poblaciones’ se recoge en las declaraciones del proceso de la Inquisición contra Pablo de Olavide, el testimonio de que las placas se encargan a Jaén, a algún taller, escultor/cantero, o artista de allí, no citándose a quién en concreto. Por ello cabe pensar que el material pétreo-soporte se corresponderá con materiales seleccionados ex profeso para la realización de estas labores».
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La historia detrás de la historia en piedra
Pero como siempre, el cronista local, Pedro Ramos Miguel, director del Museo de La Carolina, Jaén, nos aporta una visión más completa de la importancia de este monumento a modo casi de tuits:
«Originariamente ubicados en la entrada Sur a la Peñuela. Al final del eje de la ciudad, cerrando la plaza de los Mesones (hoy del Ayuntamiento), que estaba cercada por una grada de piedra con adornos de pequeñas pilastras. En el año 1880 se trasladan a su ubicación actual, al principio del Paseo Molino de Viento»

«Se erigen para conmemorar la fundación de La Carolina y las Nuevas Poblaciones, y en honor a su fundador (y benefactor) Carlos III»

Transformaciones sufridas desde su construcción:
Por lo que respecta a su pervivencia, los monolitos han sido sometidos a diversas modificaciones que nos detalla Pedro Ramos Miguel, director del Museo de La Carolina, Jaén:
Y también se les han realizado varias restauraciones:
«Una curiosidad más en torno a estas torrecitas: Si hasta el 1770, en concreto el 22 de noviembre, en que Olavide comunica el cambio del nombre por el de La Carolina, ¿cómo es que ya en las tempranas fechas de 1768, se dejaron las inscripciones en la piedra con este nombre de La Carolina, o la Real Carolina, como así figura en ellas, si aún no había sido nombrada oficialmente así, ni se contaba con el consentimiento de ninguna autoridad? Tampoco tengo respuesta, pero parece ser que antes de hacerse oficial, ya se utilizó en alguna ocasión este nombre de La Carolina, pero no es razón para ya dejarlo escrito en piedra antes de ser oficial», explica el director del Museo de La Carolina .
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Cómo son y qué representan
En cuanto a la propia descripción de los dos monolitos se trata de «una torrecita de sillares de piedra (asperón) areniscas miocenas del entorno de la localidad de La Carolina, que consta de basa cuadrada; cuerpo central “estilizado” que presenta una sola cara labrada para alojamiento de los bajorrelieves; una cornisa de moldura sencilla; y la cubierta con un remate en pilastra adornada. En cada una, la cara labrada que muestra los relieves, está dividida en un espacio rectangular enmarcado por un bajorrelieve cilíndrico interrumpido por remates de rosetón a modo de capiteles o nudos. El interior de este espacio enmarcado se divide en tres paneles; en los superiores se representan las efigies de los personajes (el Rey Carlos III, y el Príncipe Carlos), en los centrales, escenas alusivas a los trabajos y vida en la fundación de las colonias, y los inferiores, estaban destinados a contener las inscripciones, que no nos han llegado y hoy están vacíos».
Aunque los relieves son una muestra de cómo se hacía story-telling hace siglos, cómo se contaba en piedra la historia para que la ciudadanía la hiciera suya, «por su curiosidad y minuciosidad en el tallado en piedra, nos detendremos en las dos escenas alusivas a los trabajos y vida en la fundación de las colonias. Una verdadera y curiosa instantánea de aquella apasionante época». La escena alusiva a los duros trabajos de descuaje y desmonte, a la delimitación de las suertes, y a la construcción de las viviendas por ejemplo podría contarse como sigue:

Por lo que respecta a la escena alusiva a los trabajos y vida en la fundación de colonias si hubiera que describírsela a un discapacitado visual la secuencia sería tal que así:

Instantáneas del momento esculpidas con la misma destreza con que otros momentos históricos se bordaron en tapices, pero que pernoctan al raso. Y estando así, a la mano del viandante quedan a merced de quienes en lugar de honrar la historia de los suyos la afrentan «adornando» los monolitos con graffittis de difícil limpieza o incluso de la exposición a la lluvia y a la dura luz del Sur que van mermando su testimonio en cuarzo.
Para los que quieran asomarse a este rincón de Jaén les dejamos este vídeo de Canal Sur , algunos enlaces sobre La Carolina y sobre el pensamiento ilustrado en esta localidad andaluza
y un viaje a una Andalucía insólita en «El corazón manda»
Alicia González ([email protected])
Área de Relaciones Externas y Comunicación
Instituto Geológico y Minero de España
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Huelva se ha convertido en la provincia con más personas involucradas en la vigilancia y seguimiento de Lugares de Interés Geológico del país (denominados LIG a nivel nacional y en Andalucía Georrecursos), dentro del programa ‘Apadrina una Roca’. Esta provincia ha desbancado así en número de padrinos/madrinas y apadrinamientos a otras con mayor población y mayor número de LIG, como Madrid, Asturias y Granada que hasta ahora ostentaban ese record. En junio se ha alcanzado la cifra de 219 los voluntarios que colaboran con el programa en esta provincia, siendo más de 190 personas las que apadrinan el georrecurso AND354, ‘Formación Arenas de Huelva’ ubicado en la misma ciudad.
Durante este mes de junio hemos recibido un aluvión de apadrinamientos sin precedentes que ha desbancado al LIG del ‘Diapiro de la Poza de La Sal’, situado en la ciudad natal de Félix Rodriguez de la Fuente y que, hasta ahora, no había sido superado por ningún otro. Cuanto menos, desde ‘Apadrina una Roca’ queríamos hacer una mención especial y reconocimiento a todos los voluntarios preocupados por la conservación de este LIG onubense, que nos han facilitado toda la información posible para intentar contribuir a su conservación.
La ‘Formación arenas de Huelva’ es un Georrecurso del inventario de la comunidad autónoma de Andalucía, que se ubica en el ‘Cabezo Mondaca’ de Huelva. Se encuentra en la actualidad amenazado por la ejecución de un proyecto urbanístico que propone la destrucción parcial de una de sus laderas y su ocultación. En palabras de nuestros padrinos y madrinas, se trata de una de las señas de identidad de la ciudad de Huelva, un enclave natural de privilegio ya que se encuentra dentro del mismo entramado urbano. Un lugar geológico único y de gran interés científico y didáctico por su estratigrafía, con estructuras sedimentarias y formaciones geológicas representativas de las cuencas cenozoicas continentales y marinas y que es un testigo y representante de la historia geológica de la ciudad. La disposición de sus rocas y contenido fósil permite reconstruir e interpretar la evolución paleoambiental de la zona, y su interés estratigráfico, geomorfológico, sedimentológico y paleontológico puede ser utilizado en cualquiera de los diferentes niveles del sistema educativo.
El programa ha tenido acceso a la documentación que en mayo de 2018 el departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Huelva, aportó al mismo Ayuntamiento, y donde se ponía de manifiesto su alto valor científico, didáctico y potencial turístico. Un gran número de tesis doctorales y publicaciones científicas de diferente envergadura y puntos de vista (estratigráfico, sedimentológico, paleontológico, geomorfológico, hidrogeológico y arqueológico) se han publicado en todo el sistema de Cabezos de la ciudad de Huelva, y no en vano estos han sido utilizados por profesores de diferentes niveles del sistema educativo a lo largo de los últimos 30 años.
A la vista del gran movimiento ciudadano iniciado y por toda la información proporcionada, el programa ha procedido a informar al ayuntamiento de Huelva de esta preocupación de la ciudadanía y de la nuestra propia por fomentar su conservación y uso sostenible. Seguiremos protestando y defendiendo nuestros Lugares de Interés Geológico (LIG), contribuyendo a favorecer normativas y actuaciones que los protejan, facilitando la participación ciudadana e insistiendo en la necesidad de mejorar su estado de conservación. Recordad, sólo tenemos una oportunidad con ellos, son recursos de carácter no renovable, su destrucción es irreversible y… ¡no podemos perderlos!
Gracias a todos por ser parte activa de ‘Apadrina una Roca’.
Autoría: Equipo de Apadrina una roca
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Y para los que lo que echan de menos no es el continente, sino el contenido, vaya una selección de algunas de las piezas que alberga este espacio único que aún tardará en abrir: «Estamos a expensas de las pautas que marque el Ministerio de Ciencia e Innovación al que pertenecemos, pero en mi opinión -indica la directora del Museo, Ana Rodrigo– sería apropiado abrir a partir de septiembre, porque la propia configuración del Museo, la existencia de elementos del mobiliario con alto valor patrimonial, como sillones o vitrinas de madera, la presencia de piezas tiflológicas fuera de vitrina y los angostos pasillos que recorren la exposición exigen por nuestra parte garantizar un protocolo de limpieza más exhaustivo que el de otros espacios expositivos más contemporáneos. Además a ello se une la necesidad de aislar el museo de otros recintos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) por los que los visitantes del Museo Geominero antes podrían transitar y en los que ahora no conviene que deambulen por las propias restricciones de movimiento que marca la cuarentena».
La paleontóloga nos cuenta que aprovechando las dificultades que impone el confinamiento los conservadores del Museo están realizando tareas a veces relegadas por las necesidades que marca la imparable rutina diaria como la revisión de la política de gestión de las colecciones, buscando maneras creativas de acercar el Museo a los visitantes en la distancia y preparando un retorno en el que sorprender una vez más.
Os dejamos con una de las publicaciones del Museo Geominero «Catálogo de minerales de la Comunidad de Madrid en el Museo Geominero» que también podéis consultar en inglés «Mineral Collection of the Autonomous Regions and Cities: Madrid Region».
Alicia González ([email protected])
Área de Relaciones Externas y Comunicación
Instituto Geológico y Minero de España